lunes, 6 de septiembre de 2010

Sonrío porque te sueño...


Yo me acurrucaba bajo tus entrañas, en busca de un calor auténtico, huyéndole a la luz que nos vendría separar un dia terrible. Tú me hablabas con los cabellos al viento entre esperanzas y preparativos. Nunca habría mejor guarida que tu pecho y tus abrazos, pero sobre todo tus ojos, que pude ver desde el fondo de mis sueños . Ahora te veo desde fuera y tu fuerza vuelve a crearme, amo caminar por caminos extraños, a veces alejándome, amo nacer de tí.

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